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De Tambopacaya a la Casa de la Embajadora


Esta es la historia de cómo un grupo de viajeros desconocidos, acordaron reunirse una fría tarde de junio en el “Primer Encuentro de Viajeros de Lima”.

- Aló, buenas tardes.
- Buenas tardes, se encuentra Scott.
- No, ahorita no está, de parte de quién.
– Soy Juan Ramos, llamaba por la reunión de viajeros.
- Ah, Juan, habla Hellen.
- Qué tal Hellen, cómo estás, quería confirmar si de todas formas será la reunión.
- Sí, yo ya estoy aquí esperando, todavía no han llegado muchos.
- Ok, yo llegó en 30 minutos más o menos.
- Está bien, te esperamos.

Al primero que conocí fue a Scott, se adelantó y me preguntó muy cortésmente ¿Vienes por la reunión de viajeros? Sí, le contesté. Entonces me señaló su casa, el Hostel Backpackers “Tambopacaya”.

Me invitó a pasar. La salita estaba atiborrada y lo primero que atiné a decir fue “Cuánta gente”. Calculo ya habían entre trece y quince personas. La sala sirvió de escenario para el encuentro, un lugar muy acogedor y más aún cuando comenzó a circular la primera ronda de Pisco Sour, que preparó el mismo Scott. Luego de algunos minutos de entretenidas conversaciones y de que el pisco pegó su primer golpe, se propuso que, en orden, cada uno tome la palabra y empiece a presentarse. Una breve reseña, nada complicado. La mayoría contó sobre cómo había llegado a la página de Viajeros, acerca de sus intereses personales, de su trabajo, de algunos de sus viajes, entre otros temas. En este tránsito, los viajeros siguieron llegando.

De inmediato sentí que había química. En estos casos uno se pregunta cómo es que una veintena de personas que no se conocían, pueden encajar con tanta armonía. Yo pensaba encontrar un buen grupo, pero no tanta buena onda. Es probable que se deba al espíritu abierto, receptivo y cordial que, con lógica, un viajero que se precie debe desarrollar indefectiblemente.

A medida que las intervenciones se sucedían fui cayendo en la cuenta que, si bien a todos nos unía un sentimiento común por viajar, también es cierto que cada quien tiene una especial manera de vivir estas experiencias, por ejemplo, a algunos les gusta partir a la aventura, otros más cautos prefieren los backpackers porque son ideales para conocer gente nueva o también alojarse en casas de amigos, para así poder compartir en familia y conversar sobre temas que preocupan a la gente de cada lugar. Otros, más comodones, prefieren los hoteles y no correr riesgos. Algunos prefieren el trekking, otros los deportes de aventura y hay quienes apuestan por el turismo vivencial. Con respecto a todo esto, alguien me comentó sobre lo interesante que le resultaba saber que a partir de ahora, podrá contar con amigos viajeros que lo lleven a descubrir nuevas formas de vivir la experiencia de viajar. Lo mismo pienso yo.

La ronda de presentaciones duró más de lo esperado. Algún comentario soltado por el de turno hacía llover las preguntas y cómo no, las bromas. Como dijo Scott, éste resultó un grupo “movido” y obviamente todos buscaban complementar su intervención. Las fotos y los vídeos tampoco faltaron.

Hicimos un intermedio, salimos a la calle para hacernos la foto oficial del Encuentro, todos tomamos una banderola de regular longitud, pintada por Scott, donde se sucedían motivos de las culturas peruanas prehispánicas, cual collage de imágenes de nuestra mágica historia.

Al volver a la casa nos servimos otra ronda de nuestro Pisco Sour y comenzó una nueva tanda de intervenciones donde cada uno contó sus pasatiempos. Irene (irenegaray), por ejemplo, practica la danza contemporánea; Jenny (futurita) disfruta escuchar e investigar sobre la música bossanova; para Luis (Luis-Perú) el sábado sólo es sábado si va a bailar a una discoteca; Alfredo (viajero34) es un apasionado del buceo; Manuel (manuelpino), Geoffrey y Luis (gotravel), son tres amigos que estudian fotografía y no pueden vivir sin su cámara digital; Ricardo (ricardosdear) insistió en que para él no había nada como el turismo vivencial y poder compartir con la gente de los pueblos; Carmen (kamucha) vive para el trekking y ama a los animales; Martín (sigocaminando) contó que cada que puede se va a Ica (cuatro horas al sur de Lima) para practicar el sandboarding; y Moisés (Moipra), además de ser periodista, le gusta salir a la aventura el día menos pensado.

Cuando fue mi turno conté que además de escribir, uno de mis pasatiempos era cantar, entonces todos comenzaron a pedir que cantara en ese momento. Yo no sabía cómo salir de ese embrollo y propuse que si alguien afinaba la guitarra de Scott (que yo había estado rasgando hacía unos momentos), yo cantaba. Había comprobado que ésta efectivamente estaba sin afinar y tenía la esperanza de que nadie supiera hacerlo. Pero no contaba con que Pedro (vaiminha) además de ser abogado de profesión, también tocaba muy bien la guitarra y estaba dispuesto a acompañarme.

La reunión pintaba para más, había mucho por hablar y por contarnos, todos queríamos seguir conociéndonos. En este momento ya iban a dar las diez de la noche. Fue entonces que alguien propuso que “la continuáramos” en otro lado. Yo pensé en Barranco (una de las zonas más conocidas de la movida nocturna limeña) y lancé la alternativa, pero otro más avezado pidió que sea en la Embajada, es decir, en casa de Hellen. Ella estuvo de acuerdo, sólo tenía que realizar las coordinaciones y trámites respectivos. Cuando se confirmó el destino del After-Party y estando cerca la hora de partida, nadie se olvidó que aún estaba pendiente mi “umplugged”: Canté “Como un perro”, una canción de reproche y desamor del grupo peruano de rock “Líbido”. No era muy romántica y menos podía ser dedicada a las chicas, pero fue lo primero que se me ocurrió teniendo en cuenta que no había podido ensayar con Pedro. Felizmente el público comprendió y además disfrutó del tema, o al menos eso dijeron, jaja.

Scott resultó no sólo un extraordinario anfitrión sino además un experto conocedor turístico, sabedor de costumbres, de culturas, de sus gentes, de nuevos caminos y destinos y hasta de flora y fauna. Sin duda a partir de ahora será nuestro guía y barman oficial, el Pisco Sour que preparó estuvo delicioso.

Antes de partir a la casa de la embajadora Hellen se despidieron Ricardo, Angela (angeladelgado), que felizmente no se llevó su sixpack de chelas; Manuel (manuelpino), Geoffrey, Luis (gotravel), Alfredo, Moisés (Moipra), Javier (invitado por Giolo) y Marco (marcoalvarez). Como era obvio tampoco Scott nos podía acompañar. Sin embargo, contra estas bajas, se sumó al grupo el chileno Boris, que anda alojado en Tambopacaya por estos días y no pudo resistirse a la invitación que le hicimos. Sin guitarra la fiesta no podía continuar, así que se la pedí prestada a Scott prometiéndole que nuestro amigo sureño sería el encargado de regresarla.

Ni bien llegamos a casa de Hellen con “los sobrevivientes”, fuimos a comer al Chifa “Ming Chu”. Ahí tuve la oportunidad de conversar con Hellen sobre un viaje largo que la llevó por tierras colombianas y a conocer varias de sus ciudades, me contó que ama el país del café y sobre todo a su gente. Luego prometió revelar más íntimos secretos de esta gira en un próximo diario.

De vuelta a la embajada, disfrutamos guitarreando y cantando “La Bamba” con Boris a la guitarra, quien confesó haber tenido un grupo de rock en Chile y recitó algunos fragmentos de canciones del folklore de su país. Algunos aprovecharon en contar sobre el viaje que más les había gustado. Agustín (arrugues) habló de su viaje por tierras colombianas, Irene sobre su escapada a Montañita (Ecuador), Miriam (mayrimxelmundo) nos contó sobre su prolongada estadía en Barcelona (España), Carmen recuerda en especial su viaje a Israel y a Ámsterdam, y Giovanni (giolo) no puede olvidar la magia de las cataratas de Iguazú que recorrió junto a una amiga argentina.

Escuché historias Hot, dignas de una variante de esta Web, podría llamarse www.viajerosxxx.com, ¿alguien se anima a abrirla? jaja. Ahí las historias podrían fluir sin censura y nuestro moderador Agustín (arugues) no tendría chamba, cabe resaltar que él ha sido co-organizador de la reunión que nos convocaba, junto a Helly.

A las tres se fue Boris y a falta de guitarra los cuerpos se empezaron a agitarse. A esas alturas de la noche (o más bien de la mañana) cuando la mayoría de “tonos” (fiestas) ya está muriendo nosotros recién empezábamos. Helly puso reggaeton, salsa, merengue, música peruana y no sé cuánto más. La gente bailó como si recién fuera medianoche. A este grupo de bailarines trasnochadores le quedaba aún mucha gasolina, como se demostró en el famoso tema de Daddy Yankee. Es preciso apuntar que nuestros amigos Agustín y Erick (noseescucha) no se lanzaron a la pista, cada uno tenía sus razones aunque no convincentes y quedaron en deuda, los que bailamos fuimos Helly, Martín, Giolo, Irene, Jenny, Miriam, Camucha y, por supuesto, yo, como ha quedado registrado en algunas fotos. Nuestro buen amigo Luis (apodado “el terror de las discotecas”) también se había retirado, así que se perdió el buen ritmo de las chicas. Me gustaron en especial los movimientos de Irene y Carmen: les grabé vídeos dignos de YouTube.

Si hay algo que me cautivó fue encontrar gente con tan buen humor y de espíritu emprendedor. Como ven, el escribir este diario es más que contar un viaje, para mí ha sido un recorrido hacia muchas partes, hacia muchas formas de pensar y de ver la vida. Es cierto que todos queremos viajar a nuevos lugares y siempre estamos apuntando a un próximo destino, pero lo más importante en que coincidimos fue en el ímpetu por conocer a la gente que vive en cada sitio. Y eso se demostró en esta reunión de personas que, hasta hace un rato, ni siquiera se conocían.

A todos los que lean este diario y estén interesados en mantenerse informados sobre el Encuentro Internacional de Viajeros de 2008, estén convencidos que este grupo se mantendrá unido y en comunicación permanente. Hemos prometido que esta reunión ha sido sólo la primera y que las venideras tendrán como objetivo organizarnos para el tan esperado encuentro, donde nuestro querido Perú actuará como anfitrión. Un fuerte abrazo para todos y les decimos desde ahora que estaremos felices de recibirlos el próximo año por tierras incas.

Saludos también a los que estuvieron presentes, personalmente fue un gusto conocer a cada uno. Les doy las gracias por otorgarme el honor de contar de forma oficial los pormenores de la reunión. Espero que para la próxima seamos aún más.

Primer Encuentro de Viajeros de Lima
Fecha: Viernes 29 de junio de 2007
Lugar: Hostal Backpackers Tambopacaya (Magdalena del Mar, Lima):
http://www.tambopacaya.com/

Poesía, Viajes, Perú
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