Ir al contenido principal

Gracias Jotitas, Gracias...


Una de las mejores cosas que pasó en los últimos días, a pesar que no tiene que ver con mi vida personal, fue la campaña que hicieron “Los Jotitas” en el Mundial Sub-17 de Corea de sur. En pocas palabras, le han devuelto la esperanza al país futbolero, gracias a su entrega, coraje y nivel de concentración en los momentos más difíciles. Fueron emocionantes los partidos de la primera fase, sobre todo cuando Bazalar le anotó a Costa Rica en el último minuto y nos dio el primer lugar del grupo. Después fue el partido de octavos con Tayikistán, un equipo desconocido pero que nos hizo sufrir más de la cuenta y nos llevó hasta los penales, fue 5-4 en esa instancia, tras haber terminado 1-1 en los 120 minutos de reglamento. La forma en que ejecutó cada uno su penal, me hizo recordar a la definición entre Cienciano y Boca en la Recopa 2004. La misma sangre fría y el mismo corazón.

Y si bien todo terminó el último sábado con la derrota contra Ghana en cuartos de final, los peruanos hemos quedado satisfechos con la campaña de los chicos y sobre todo orgullosos de haberlos seguido en las cinco jornadas que nos duró este lindo sueño (en mi caso cuatro, no pude levantarme contra Togo). Ahora nos queda el consuelo de verlos en los tres partidos de exhibición que darán a favor de los damnificados del terremoto del sur y también el consuelo de que cada uno tomará un rumbo distinto (algunos se irán pronto a equipos europeos) siempre por el bien de ellos y de sus familias. Y a pesar que se dice que no es muy probable que se reunan otra otra vez en la Sub-20, me alegra que ahora J. J. Oré vaya a dirigir a los chicos de la Sub-15, donde estoy seguro se comenzará a formar la segunda generación de “Jotitas”.

Gracias Muchachos. Arriba Perú!!!

Pd: Cuatro de nuestros seleccionados están entre los nominados a Balón de Oro del torneo: El Gato Hermoza, Duarte, Bazalar y Reimond Manco. Felicitaciones !!!

(Extraído de mi diario personal)

Poesía, Viajes, Perú
Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Poema a Huacachina

Por: Juan Estuardo

Desierto,
la mente en blanco.
Pero a veces viene una idea
y cruza las dunas como un rider.
Y es un alboroto
la conciencia si los tubulares
muestran su poder.
Más tarde un breve silencio,
los boogies descansan.
En inglés "Sunset":
una llama de esperanza para la noche sola.
En castellano "Crepúsculo":
toda una vida en muy pocos minutos.
Y luego las ideas regresan
a toda velocidad a su punto de partida,
a algún hostel olvidado de la Huacachina
donde comenzó todo.
Y es la noche.
Y es el silencio.
Es la nada otra vez en el desierto.

(Domingo 3/Agosto/2014, tomando un café en El Quinde de Ica)
Foto: Tomada por el autor de este blog en Huacachina (Ica, Perú)

Haz que tu enfermedad sea una pista de despegue

Por: ©Juan Estuardo

A veces el inicio de un cambio se da cuando tocamos fondo, sea por una enfermedad, una decepción, una pérdida, a veces simplemente por hacernos conscientes de que nos hemos abandonado a nosotros mismos. En mi caso el punto de inflexión fue una hernia de columna en un disco cervical, que me mantuvo varios meses en cama, con todo lo que eso implica en el ánimo de una persona. Esta vez fue mi cuerpo el que simplemente no pudo más y me gritó: ¡Detente, es momento de cambiar!
Sin embargo, mi cuerpo sólo fue el medio que mi espíritu utilizó para reclamarme, para que al fin lo escuchara y así poder saltarse, como quien aprieta un botón de emergencia, a las excusas y postergaciones con las que mi mente siempre se opuso a cambiar. Muy a menudo he percibido que el dolor es la herramienta última que el espíritu utiliza para que cambiemos. Por eso, a pesar de todo, agradezco el dolor.
Mi enfermedad implicaba no poder salir de casa, no poder trabajar con normalidad, sentirme in…

Cuando Llueve Me Acuerdo De Ti

Cuando el agua de la lluvia
desborda una vereda, me acuerdo de ti.

Y cuando ella cae diagonal,
como rayo de luz a una ventana.

Y si ella resbala por un tejado
y gota a gota cae sobre una misma hoja.

Me acuerdo de ti,
cuando tamborilea, lea,
sobre un cilindro de metal.

Y cuando un niño chapotea
en un charco que quedó tras escampar.

Y no porque lo vivimos,
sino porque terminamos antes que inicie la lluvia.

Yo me acuerdo de ti,
cuando la lluvia cae fina y persistente
sobre un lago llenándolo de ondas.

Como picotazos invisibles de pájaros alegres.

Y ahora estoy protegido por un techo volado,
bajo el cual estoy sentado viendo la lluvia caer.

Y yo me acuerdo de ti,
ese último día de otoño antes que llueva,
mirándome.

Por: Juan Estuardo
(Cuaderno Minerva No. 3, 27/May/2014)
Foto: Sonia Madrigal
Poesía