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El Jugo De Guanábana Que Tú Preparabas

Por: Juan Estuardo

Cuando ella partía una guanábana por la mitad, era un ritual.
Y nos sentábamos a la mesa a desgajarla.
No sé si una guanábana tiene gajos, pero lo hacíamos.
Yo con tus manos y tú con las mías.

De a ratos, sin que yo lo pidiera,
me dabas de tus manos a probarla un poco.
Yo me desesperaba.
Espérate, después, tu me decías.

Y eras media sonrisa, como una media fruta.
Y quitábamos las pepas, una a una,
para que sólo quedara lo bueno de nosotros.

Y tardábamos mucho,
era un juego,
gajo a gajo,
la piel verde a un lado,
enmeladas las manos.

Luego a licuar la pulpa,
pero no demasiado,
pues querías que sintiéramos la esencia de la fruta,
sólo añadías una poca de agua, pero nada de azúcar.

Y de nuevo a la mesa,
era el jugo de guanábana,
las galletas de avena,
de soya,
de kiwicha.

Éramos besos integrales,
éramos yo y ella.

(Escrito el 27/Mayo/2014)
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Poema a Huacachina

Por: Juan Estuardo

Desierto,
la mente en blanco.
Pero a veces viene una idea
y cruza las dunas como un rider.
Y es un alboroto
la conciencia si los tubulares
muestran su poder.
Más tarde un breve silencio,
los boogies descansan.
En inglés "Sunset":
una llama de esperanza para la noche sola.
En castellano "Crepúsculo":
toda una vida en muy pocos minutos.
Y luego las ideas regresan
a toda velocidad a su punto de partida,
a algún hostel olvidado de la Huacachina
donde comenzó todo.
Y es la noche.
Y es el silencio.
Es la nada otra vez en el desierto.

(Domingo 3/Agosto/2014, tomando un café en El Quinde de Ica)
Foto: Tomada por el autor de este blog en Huacachina (Ica, Perú)

Haz que tu enfermedad sea una pista de despegue

Por: ©Juan Estuardo

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Cuando Llueve Me Acuerdo De Ti

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Y no porque lo vivimos,
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Yo me acuerdo de ti,
cuando la lluvia cae fina y persistente
sobre un lago llenándolo de ondas.

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bajo el cual estoy sentado viendo la lluvia caer.

Y yo me acuerdo de ti,
ese último día de otoño antes que llueva,
mirándome.

Por: Juan Estuardo
(Cuaderno Minerva No. 3, 27/May/2014)
Foto: Sonia Madrigal
Poesía