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Mañana me sentaré en la Plaza De Armas de Cusco

Segundos antes de entrar a la Plaza de Armas de Cusco.
Tomada por el autor de este blog.

Por: ©Juan Estuardo

Mañana me sentaré en la Plaza de Armas de Cusco por primera vez, me imagino su suelo de piedra, su cielo, sus bancas, sus farolas, su Catedral. Cómo será, me pregunto, estar ahí.

Tan cerca. Sólo un día más, una noche más. Ahora mismo sólo debo relajarme y esperar pacientemente: ver cómo las hojas caen como si fuera otoño, sin contarlas, sin reflexionar en ellas, sólo verlas desde lejos como si no fueran mías.

Algunas de ellas me echan un vistazo, pero no se resienten de que yo no las mire... pues saben que estoy atento a lo que será para mí, sentarme en la Plaza de Armas de Cusco y mirar el cielo azul celeste, distante pero mío, lleno de opciones infinitas.

Llevaré desde Lima algunas hojas para lanzarlas al viento, para que descansen en el suelo de piedra donde alguna vez darán fruto.

Escrito el 25/Nov/15, en mi libreta Starbucks.
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Poema a Huacachina

Por: Juan Estuardo

Desierto,
la mente en blanco.
Pero a veces viene una idea
y cruza las dunas como un rider.
Y es un alboroto
la conciencia si los tubulares
muestran su poder.
Más tarde un breve silencio,
los boogies descansan.
En inglés "Sunset":
una llama de esperanza para la noche sola.
En castellano "Crepúsculo":
toda una vida en muy pocos minutos.
Y luego las ideas regresan
a toda velocidad a su punto de partida,
a algún hostel olvidado de la Huacachina
donde comenzó todo.
Y es la noche.
Y es el silencio.
Es la nada otra vez en el desierto.

(Domingo 3/Agosto/2014, tomando un café en El Quinde de Ica)
Foto: Tomada por el autor de este blog en Huacachina (Ica, Perú)

Haz que tu enfermedad sea una pista de despegue

Por: ©Juan Estuardo

A veces el inicio de un cambio se da cuando tocamos fondo, sea por una enfermedad, una decepción, una pérdida, a veces simplemente por hacernos conscientes de que nos hemos abandonado a nosotros mismos. En mi caso el punto de inflexión fue una hernia de columna en un disco cervical, que me mantuvo varios meses en cama, con todo lo que eso implica en el ánimo de una persona. Esta vez fue mi cuerpo el que simplemente no pudo más y me gritó: ¡Detente, es momento de cambiar!
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Mi enfermedad implicaba no poder salir de casa, no poder trabajar con normalidad, sentirme in…

Cuando Llueve Me Acuerdo De Ti

Cuando el agua de la lluvia
desborda una vereda, me acuerdo de ti.

Y cuando ella cae diagonal,
como rayo de luz a una ventana.

Y si ella resbala por un tejado
y gota a gota cae sobre una misma hoja.

Me acuerdo de ti,
cuando tamborilea, lea,
sobre un cilindro de metal.

Y cuando un niño chapotea
en un charco que quedó tras escampar.

Y no porque lo vivimos,
sino porque terminamos antes que inicie la lluvia.

Yo me acuerdo de ti,
cuando la lluvia cae fina y persistente
sobre un lago llenándolo de ondas.

Como picotazos invisibles de pájaros alegres.

Y ahora estoy protegido por un techo volado,
bajo el cual estoy sentado viendo la lluvia caer.

Y yo me acuerdo de ti,
ese último día de otoño antes que llueva,
mirándome.

Por: Juan Estuardo
(Cuaderno Minerva No. 3, 27/May/2014)
Foto: Sonia Madrigal
Poesía