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Mañana vuelas al Río de la Plata

Explanada de Sacsayhuamán, por el autor de este blog.

Por: ©Juan Estuardo

Estoy triste
porque mañana vuelas
al Río de la Plata,
me pregunto si estarás
empezando a dominar tu miedo de estar sola,
aunque sé que allá no lo estarás.

Te vas con tu mirada curiosa
y con tu mano en la cintura.

Te vas con las cartas que no pudiste
enviar a Europa desde aquí,
y con tu sonrisa que podría pagar
la Deuda Externa.

Me pregunto si llegarás a pasar
un domingo como el que pasamos,
si te habrás dado cuenta de por qué te mandé
la foto del Faro que te miraba.

Y ahora, ¿qué hago con todos esos kilómetros que caminamos?
¿qué hago con ese abrazo tan largo que nos dimos?
¿qué hago con este par de alas que me dejaste?

Sólo espero que cuando cierres los ojos,
te acuerdes de ese cielo infinito que respiramos juntos.

Escrito entre los días 15 y 20 de diciembre de 2015 en un cuaderno que aún no tiene nombre.

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Poema a Huacachina

Por: Juan Estuardo

Desierto,
la mente en blanco.
Pero a veces viene una idea
y cruza las dunas como un rider.
Y es un alboroto
la conciencia si los tubulares
muestran su poder.
Más tarde un breve silencio,
los boogies descansan.
En inglés "Sunset":
una llama de esperanza para la noche sola.
En castellano "Crepúsculo":
toda una vida en muy pocos minutos.
Y luego las ideas regresan
a toda velocidad a su punto de partida,
a algún hostel olvidado de la Huacachina
donde comenzó todo.
Y es la noche.
Y es el silencio.
Es la nada otra vez en el desierto.

(Domingo 3/Agosto/2014, tomando un café en El Quinde de Ica)
Foto: Tomada por el autor de este blog en Huacachina (Ica, Perú)

Haz que tu enfermedad sea una pista de despegue

Por: ©Juan Estuardo

A veces el inicio de un cambio se da cuando tocamos fondo, sea por una enfermedad, una decepción, una pérdida, a veces simplemente por hacernos conscientes de que nos hemos abandonado a nosotros mismos. En mi caso el punto de inflexión fue una hernia de columna en un disco cervical, que me mantuvo varios meses en cama, con todo lo que eso implica en el ánimo de una persona. Esta vez fue mi cuerpo el que simplemente no pudo más y me gritó: ¡Detente, es momento de cambiar!
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Cuando Llueve Me Acuerdo De Ti

Cuando el agua de la lluvia
desborda una vereda, me acuerdo de ti.

Y cuando ella cae diagonal,
como rayo de luz a una ventana.

Y si ella resbala por un tejado
y gota a gota cae sobre una misma hoja.

Me acuerdo de ti,
cuando tamborilea, lea,
sobre un cilindro de metal.

Y cuando un niño chapotea
en un charco que quedó tras escampar.

Y no porque lo vivimos,
sino porque terminamos antes que inicie la lluvia.

Yo me acuerdo de ti,
cuando la lluvia cae fina y persistente
sobre un lago llenándolo de ondas.

Como picotazos invisibles de pájaros alegres.

Y ahora estoy protegido por un techo volado,
bajo el cual estoy sentado viendo la lluvia caer.

Y yo me acuerdo de ti,
ese último día de otoño antes que llueva,
mirándome.

Por: Juan Estuardo
(Cuaderno Minerva No. 3, 27/May/2014)
Foto: Sonia Madrigal
Poesía