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Impresiones luego de dar mi primera charla de Liderazgo

Foto grupal luego de concluido el Taller "Liderazgo Emocional".

Es gratificante poder compartir nuestras experiencias con los demás, cuando lo hacemos nos conectamos con el que nos escucha pero también con nosotros mismos. Yo creo que es fácil y a la vez difícil hablar de las cosas que nos han pasado, depende de cómo lo veamos, pues implica estar dispuestos a mostrar nuestros corazones. Sin embargo, si logramos vencer la barrera que nos impide abrirnos, crecemos, no me cabe la menor duda.

Desde hace algunas semanas comencé a escribir en este blog algunas entradas muy personales donde compartía aspectos de mi vida. Primero fue un resumen de lo que había sido para mí el año 2015 y luego fue un testimonio donde contaba cómo había superado una hernia discal de columna. Escribir fue una gran manera de revisar y valorar mi experiencia pues tuve que ahondar en detalles que tal vez ya no tenía muy presentes.

Y así, el pasado jueves 21 de enero, estuve listo para dar mi primera charla de Liderazgo. Esta vez me tocaba enfrentar a personas muy expectantes. Mi mayor reto era lograr ser lo más fiel a la realidad y que mis palabras facilitaran una conexión genuina con lo que les iba a contar. La sensación que me dejó no pudo ser mejor: ver los rostros de personas ávidas por escucharme, fue mi alimento para llegar a ellas de la manera más efectiva. No sólo les compartí mi experiencia sino que algunas personas incluso compartieron conmigo parte de sus vidas y otras me agradecieron porque se vieron reflejadas en mi historia.

Tal vez a veces te sucede que crees que solamente tú tienes problemas, yo creo que lograr liberarse de esa creencia es una buena razón para hablar y para escuchar. Cuando dialogamos nos sentimos acompañados, pasamos a formar parte de algo mayor y ya no nos sentimos solos.


Durante mi intervención "Haz que tu enfermedad sea una pista de despegue".

El taller se denominó “Liderazgo Emocional” y lo dicté junto a la Psicóloga Liz Carbonel, quien me invitó a tomar parte. A mi testimonio lo titulé “Haz que tu enfermedad sea una pista de despegue”, igual como mi post anterior. Hablé sobre las posibles causas de la hernia discal que sufrí, sobre mi proceso de recuperación y sobre los hábitos que he incorporado a mis días con el fin de llevar una vida saludable. Mencioné que una de las cosas más importantes luego de una recuperación, es continuar revisando nuestro interior, nuestra mente, aun cuando la dolencia nos haya dejado. Confiarse en que la fuerza física lo puede todo es uno de los peores errores que podemos cometer. Ser perseverantes en el viaje hacia nosotros mismos es la clave para no desmayar ante las inevitables turbulencias del camino.

Como dice uno de mis autores favoritos Ismael Cala, mostrar tus vulnerabilidades es la mejor forma de conectar con los demás. Mostrarte infalible, creo yo, es lo mismo que levantar una gran muralla ante toda forma de socialización y de crecimiento. Por el contrario, contar lo que has vivido y cómo lo superaste, te permite entrar en el círculo de confianza de personas que no conocías y por lo tanto expandirte.

Otro gran momento de la charla fue leer mi poema “El mismo cielo que otros miran”, que escribí mientras estaba en cama. Nunca antes había leído un poema mío en público. Éste describe muy bien la situación que viví y siento que leerlo fue otra gran forma de conectar.

Algo importante que tuve la oportunidad de mencionar son las que yo llamo “ventajas de tocar fondo”, y éstas son:

1) Que ya no puedes caer más al fondo,
2) Que ese fondo puedes usarlo como piso para impulsarte y salir.

Es una bonita analogía que leí o escuché en algún lugar y me gusta utilizarla para motivarme y motivar a otros. Es en definitiva algo real y tangible. Cuando estás en cama, como fue en mi caso durante varios meses, no hay distracciones, no puedes salir de casa a pasear, ni a trabajar, ni a divertirte, menos aún puedes viajar. Entonces sólo quedan tú y tus pensamientos: mejor oportunidad no puede haber para iniciar un cambio de verdad. Es el momento de enfrentar aquellos temas postergados por el agobio del día a día, ya no podemos asirnos de la típica excusa de “no tengo tiempo”.

Las ventajas de "tocar fondo".

En la segunda parte de mi intervención me referí a los hábitos que he ido incorporando a mi vida, una vez recuperado físicamente. Mencioné algunos como leer, escribir, salir a caminar, sentarse a observar la naturaleza, tomar fotos, hacer cosas inesperadas, pasarla bien con la familia y los amigos, aprender cosas nuevas, viajar,  tomarte el tiempo para recuperarte, crear puentes para conocer a gente nueva, no tener miedo a equivocarte, ponerte nuevos retos, estudiar.

Tal vez tú puedas desarrollar o rescatar otros hábitos saludables que te permitan reconocerte y disfrutar de la vida. Cada quien tiene sus gustos y no hay nada mejor que descubrirlos o recuperarlos. Eso te hará sentir que una parte de ti mismo regresa a la vida.

Algunos hábitos como leer, tomar fotos, escribir.

Tomarte el tiempo para recuperarte, tener nuevos retos.

También quiero contarles que pude experimentar un poco de lo que sienten los escritores cuando algún lector se lleva su libro bajo el brazo. En este caso los asistentes se llevaron mi artículo impreso comoparte del material, saber que se lo llevarían ya había sido una gran motivación mientras lo escribía. Es una sensación muy diferente ver tus palabras impresas en papel, que sólo verlas en pantalla. Desde hace muchos años publicar un libro es uno de mis sueños y creo que esta experiencia será un enorme aliciente para hacerlo.

Mi artículo en papel.

Creo que hablar en público sobre los temas que he tratado, fue posible luego de caminar un largo proceso:

1) Pasar por momentos de dolor, 2) Superar la experiencia convirtiéndola en algo positivo, 3) Perseverar en una recuperación física, mental y espiritual, 4) Contarla en este blog, y 5) Compartirla en público.  

Ahora te pregunto: ¿Te gustaría compartir tu testimonio de vida en una charla abierta al público? O, si ya lo has hecho, ¿qué te dejó en el corazón esa experiencia?

Hasta la próxima.
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