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El sonido | Relato

(Ilustración por el autor del blog)
Por: Juan Estuardo


Todo el tiempo el mismo sonido, es un chirrido de menos de un segundo, no muy fuerte, pero que se ha repetido desde hace una semana, llegó un momento en que había sonado tantas veces, que algún vecino se puso a contar los segundos entre uno y otro para averiguar si había un patrón, pero no, a veces fueron 20 segundos, otras veces 30, otras hasta un minuto y medio, alguna vez sonaron casi dos seguidos, cómo será de molesto que los vecinos, que nunca se habían hablado, quizá por ahí sólo algún tímido movimiento de cabeza al saludarse, ahora cada vez que se encuentran se quedan conversando sobre ese ruido, sin embargo ese chirrido también ha traído cosas buenas, gracias a ese tema en común, por ejemplo, Paco se ha atrevido a invitar a salir a Tatiana, luego de que ambos se quejaran del sonido en el ascensor, qué molesto ese ruido no, sí, tú también lo escuchaste, por otra parte la señora del piso tres, la que tiene dos perritos que siempre están bien vestidos a la última moda perruna, si es que esa moda existe, se ha vuelto a hablar con su propia hermana, que vive en el último piso y con quien no se hablaba hace más de dos años por una pelea tonta de esas que ocurren sólo dentro de las familias, ya ha pasado una semana y el sonido no cesa, los vecinos se han ido haciendo amigos, lo que ha permitido que se pongan de acuerdo para ir a denunciar el hecho a la Comisaría, pues no se sabe de dónde viene el sonido, hoy por la tarde irá una comitiva, lo acordaron anoche mismo, Paco no se enteró porque estaba en la Facultad de Ingeniería donde estudia, se sentía un poco nervioso porque mañana saldrá con Tatiana, y la señora del tercer piso tampoco lo supo, había llevado a sus perritos a la veterinaria y prefirió quedarse esperando a que los bañen, corten el pelo, acicalen y demás cosas que ella no se hace a sí misma hace tiempo, es por eso que ella se enteró recién esta mañana mientras cocinaba el almuerzo que invitará a su hermana, entonces rápidamente le avisó a Paco quien irá dentro de un momento a colarse en el patio de la casa abandonada, que está a espaldas del edificio, va a desconectar el aparato que él mismo ensambló para que emita sonidos discontinuos, un proyecto que presentó a un concurso de su Facultad y que fue descartado por inútil, alguien se ha enterado de esto y ha corrido la voz, esta tarde los vecinos igual irán a la Comisaría pero para denunciar a Paco y a la señora.

Lima, 18 de enero de 2017
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Poema a Huacachina

Por: Juan Estuardo

Desierto,
la mente en blanco.
Pero a veces viene una idea
y cruza las dunas como un rider.
Y es un alboroto
la conciencia si los tubulares
muestran su poder.
Más tarde un breve silencio,
los boogies descansan.
En inglés "Sunset":
una llama de esperanza para la noche sola.
En castellano "Crepúsculo":
toda una vida en muy pocos minutos.
Y luego las ideas regresan
a toda velocidad a su punto de partida,
a algún hostel olvidado de la Huacachina
donde comenzó todo.
Y es la noche.
Y es el silencio.
Es la nada otra vez en el desierto.

(Domingo 3/Agosto/2014, tomando un café en El Quinde de Ica)
Foto: Tomada por el autor de este blog en Huacachina (Ica, Perú)

Haz que tu enfermedad sea una pista de despegue

Por: ©Juan Estuardo

A veces el inicio de un cambio se da cuando tocamos fondo, sea por una enfermedad, una decepción, una pérdida, a veces simplemente por hacernos conscientes de que nos hemos abandonado a nosotros mismos. En mi caso el punto de inflexión fue una hernia de columna en un disco cervical, que me mantuvo varios meses en cama, con todo lo que eso implica en el ánimo de una persona. Esta vez fue mi cuerpo el que simplemente no pudo más y me gritó: ¡Detente, es momento de cambiar!
Sin embargo, mi cuerpo sólo fue el medio que mi espíritu utilizó para reclamarme, para que al fin lo escuchara y así poder saltarse, como quien aprieta un botón de emergencia, a las excusas y postergaciones con las que mi mente siempre se opuso a cambiar. Muy a menudo he percibido que el dolor es la herramienta última que el espíritu utiliza para que cambiemos. Por eso, a pesar de todo, agradezco el dolor.
Mi enfermedad implicaba no poder salir de casa, no poder trabajar con normalidad, sentirme in…

Dentro de una botella había un barco | Poema

Por: ©Juan Estuardo

Dentro de una botella había un barco.
Silencioso. A veces se movía pero no llegaba lejos.
Era un silencio siempre ensordecedor.

Allí viajaban sueños de personas que reían.
Caminaban de un lado a otro del barco buscando un hilo a tierra.

A veces yo me alejaba y veía el barco desde lejos.
Y si me alejaba más, veía que estaba dentro de una botella.

Y ese silencio ensordecedor se volvía un barullo entrecortado.
Y fue así que decidí quedarme afuera a escucharme.

(Escrito el 22 de octubre de 2016)